La citita literaria (III) – Los ángeles del Infierno. Hunter S. Thompson, 1966

(…) Observas la linea blanca e intentas inclinarte con ella… entras aullando en una curva hacía la derecha y luego hacia la izquierda y empiezas a bajar la larga ladera hacia Pacífica… despacio ya, pendiente de los polis, pero sólo hasta la próxima extensión oscura y otros segundos en el límite… El limite… No hay forma honrada de explicarlo porque las únicas personas que realmente saben de verdad dónde está son las que han seguido hasta el final. Los otros (los vivos) son los que aflojaron el control hasta el punto que les pareció manejable, y luego dieron marcha atrás, o aminoraron, o hicieron lo que tenían que hacer cuando llego el momento de elegir entre Ahora y Después (…).”