El comic book americano allá por el 86, retrospectiva y pequeño analisis.

Es curioso. Normalmente cada vez que hablamos de grandes series o etapas, no solemos englobarlas, no solemos relacionarlas con el resto de cosas que había en el mercado, el otro dia me puse a pensar como sería un checklist de hace unos 25 años y aqui es donde llegué: 1986 fue EL AÑO. Prácticamente, el 70-80% de lo que el aficionado medio exige ver reeditado en su librería, emergía, concluía o estaba en apogeo en 1986. Tal fue el melocotonazo, que a finales del 86 y principios del 87 los medios generalistas rompieron la ola haciendo eco de lo mas relevante del material publicado. El Time Magazine (buceando en sus archivos, he encontrado un antes y despues bastante interesante: Aqui y aqui), El Observer, La i-D, la televisión… todos dedicaban artículos extensos al mundillo (hasta apareció un documental) y ya no se llamaba cómic, de repente todo se llamaba: novela gráfica. El circo había llegado a la ciudad.

Y es que, hagamos repaso de las novedades de un añito solamente:

En Marvel: Byrne estaba acabando de darlo todo en los 4F, sin contar que sentaba las bases en Hulk para que al año siguiente llegase Peter David, el cual por cierto, andaba cogiendo experiencia en dos colecciones de Spiderman: Spectacular y Web. Su viejo colega Claremont aguantaba (y lo que le quedaba) en los X-Men, agarradito de la mano de Barry Windsor Smith y tambien era amigo, en los Nuevos Mutantes, de Sienkiewicz, que estrenaria junto a Miller el Elektra Assasin a mitad de año, tambien colaborarían en el Daredevil: Love & War, justo en cuanto Miller hubiese acabado con el Daredevil: Born Again junto a Mazzucchelli.

La editora de Claremont en los X-men, Ann Nocenti, que tambien tendría su posterior etapa gloriosa en Daredevil, guionizaba por aquel momento la maravillosa miniserie de Longshot con Arthur Adams. Walter Simonson hacia su famoso Thor y lo acompañaba de la mítica masacre mutante de Factor X. Jim Starlin hacía Dreadstar, Mark Gruenwald el Capitan America y el Escuadron Supremo. Roger Stern, una solida etapa en los Vengadores (con el asalto a la mansión de Zemo y acolitos dibujado por John Buscema) y reinventando al Doctor Extraño (con alguna portada de Mignola). Y la primera mini de Punisher de Grant/Zeck “Circulo de sangre” tambien estaba ahi. ¡Ah! y empezaba The ’Nam con el regreso de  Michael Golden.

En Dc la cosa no iba a la zaga: Acababan las Crisis Infinitas de Perez y Wolfman, éste último seguia en los Titanes con portadas de Jose Luis Garcia Lopez. Alan Davis Y Mike W. Barr lo mismo hacían a Batman en solitario, que con los Outsiders. DeMatteis llegaba a la Liga de la Justicia, preparando la diversión que empezaría el año siguiente. Comenzaba la cojonuda The Question. Byrne dejaba lo que estaba haciendo en Marvel para venir a hacer Superman: Man of Steel y Legends. Y Starlin para hacer un poco de Batman. Como Superman empezaba una nueva etapa, Alan Moore, (al mismo tiempo que guionizaba la cosa del pantano) se encargó de despedir al antiguo Super junto a Curt Swan en el clasico ¿Que le pasó al hombre del mañana?.

¿Que me dejo…? el WATCHMEN y el DARK KNIGHT, claro. ¡Y un tal McFarlane dibujando Infinity inc.!

Si ibas de independiente, solo te salía ese año: Concrete (Dark Horse Presents #1, porque Dark Horse se acababa de fundar en… ¿a que no lo adivinas? Mayo de 86, casi las mismas fechas que se fundaba Malibu Comics) de Chadwick, Mage de Matt Wagner, el Maus de Spiegelman, las Tortugas Ninja de Eastman y Laird, el American Flagg de Chaykin,  Cerebus de Dave Sim El Soñador y New York, The Big City de Eisner y el Nexus de Baron/Rude.

Ademas,  Peter Bagge llevaba un año publicando Neat Stuff,  tambien tenías como novedad nuevos numeros de Usagi Yogimbo, Love & Rockets, Weirdo Magazine con Crumb (que editaba justo en verano del 86 esta maravilla que pueden encontrar completa por la red) y la primera serie editada por un, por aquel momento desconocido,  Daniel Clowes: Lloyd Llewellyn.

Es probable que me deje cosas, aparte de obviar lo europeo (Miracleman, entre otras, se estaba editando por primera vez en USA) y la primera oleada de invasores japoneses con Golgo 13 viendo la luz en el mercado USA ese año. Que al fin y al cabo, tambien llegaban a la libreria aunque no fuesen producto nacional.

Pero vamos, un panorama. Si se llega a pasar Morrison, que por entonces todavia publicaba en Inglaterra, cerramos el chiringuito. Como para ir al kiosko. ¿Ustedes se imaginan ir a la libreria y tener que comprar CASI TODO? Pues asi estaba el tema, como para que ahora te flipe el Thor del tracisky este “¿Solo?”  Dirian entonces con retrospectiva. Menos mal que ahora con internet todo parece mas grande, menos lo de mi marido, suena por alla.

Evidentemente, esto no fue porque sí, no fue por obra y gracia del espiritu santo. 1986 fue el punto álgido de un trayecto previo, que como todo lo que tiene que ver con la calidad (artística o no), había sido fundamentado en una guerra económica.

Desde finales de los 70, debido a determinadas circunstancias editoriales y de mercado surgió algo llamado “Distribución directa a librerías especializadas“, que parece una chorrada, pero fue toda una revolución de marketing porque resultaba muy barato editar y permitía que a Marvel y DC les saliese competencia de las llamadas editoriales independientes. Esta distribución tan particular, era ademas, síntoma de otra cosa: el cómic se encerraba en grandes templos para fans. ¿Por qué? Los cómics comenzaban a ser para aquellos que ya habían crecido con ellos. El llamado fandom había llegado.

“…para bien o para mal, una mayoría de los cómics publicados hoy en día están hechos para el fan medio”

Paul Levitz, 1982

Declaración sacada de: Comic Book Nation de Bradford W. Wright

Las grandes editoriales comenzaron a crear un star system dentro del cómic book para defenderse. Esto incluía el sistema de royalties o incentivos, el dar manga ancha a los artistas para que se dejaran llevar (incluso adaptandose al autor completo: guionista/dibujante), el experimentar con el formato de edición o el recrudecer sus cómics un poco para estar a la altura de lo que hacían las independientes (que se pasaban la censura del cómics code por el forro). Este sistema legó toda esa oleada de talento que se desató en la década (un avance para el medio mucho mayor que el que tuvo la literatura en esa misma época). Y también legó artistas con el suficiente renombre que empezaban a exigir mas autonomía, mas derechos sobre sus creaciones (Tambien este año es el de la fundación de la Comic Book Legal Defense Fund), mas incentivos… y sobretodo, comenzaron a pelear con las editoriales y a pasarse de una a otra como mercenarios, lógicamente, ahora era su nombre lo que vendía el tebeo, ahora eran fichajes y las editoriales, clubes (¿Y que es lo primero que hacen los clubes? buscan en el extranjero ¡Hola guionistas británicos!).

Fuese por lo que fuese, todo esto nos llevo hasta Image, pero eso ya es otra historia.

Publicado originalmente en Galletas.blogia.com el 30/07/2009

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